martes, 25 de agosto de 2009

Cuando Hitler robó el conejo rosa, por Judith Kerr


- Yo de pequeña leía mucho pero apenas usaba la biblioteca. Creo que sólo leí un par de libros de la biblio, pero me gustaron.

- Sí... Recuerdo uno, que no sé como se titulaba, algo de Hitler y un conejo rosa. También recuerdo una frase del libro. La niña acaba de llegar a Francia y entra en una tienda. El dueño es un hombre y además es por la mañana, entonces le dice...: Bon soir, madame.

- ¿Vas a subir a casa de tus padres? Te esperamos abajo.

- ¿Mejor subimos? Vale.

- ¿Me has buscado el libro? ¡Lo tenías cuando eras pequeña! ¡GRACIAS!

- Es el que recordaba. "Cuando Hitler robó el conejo rosa".

-Gracias.

sábado, 8 de agosto de 2009

L'esquerra de debò

Retocando la ley impulsada por la ministra de sanidad Trinidad Jiménez, la Generalitat de Cataluña y el Colegio de Farmacéuticos de Cataluña han hecho un trato sobre la venta de la píldora postcoital:

1. Los farmacéuticos que lo deseen podrán objetar de su venta. Se garantizará que las usuarias siempre puedan tener acceso de un modo u otro a ella. Pero no dicen cómo. En Barcelona es fácil, cambias de farmacia, pero Cataluña está llena de pueblos con una o dos farmacias. ¿Cuántos kilómetros o cuántos minutos/horas de viaje es lo máximo aceptable para poder comprarla? No se sabe. Ni se sabrá.

2. Los farmacéuticos deberán hacer una entrevista personal a las clientas. ¿Has mantenido relaciones sexuales sin protección? ¿Cuándo? Aunque se puede, y debe, vender a mayores de 13 años, si somos menores de edad deberán valorar si estamos lo suficientemente maduras para comprender que es esa pastilla y sus consecuencias. ¿Por qué debo contestar ese tipo de preguntas? ¿Esos datos no forman parte de mi privacidad? Un farmacéutico no es ni un médico ni un juez y no tengo la obligación de contarle nada, ni él el derecho a preguntármelo.

3.
Los farmacéuticos deberán dar unos consejos sobre sexo seguro. ¿En mitad de la farmacia? ¿Con gente a mi alrededor? ¿Con qué tipo de formación sobre sexualidad cuenta? ¿Su experiencia personal?

4. La mujer deberá firmar un documento en el que dice que ha sido informada de los efectos del fármaco. ¿Dónde se envían esos documentos? ¿Para qué los quieren? ¿Se almacenan? ¿Y la Ley de Protección de Datos?

5. Después de toda esta gymkana los farmacéuticos entregarán a la mujer un kit con un tríptico informativo, un preservativo masculino e instrucciones de uso. Creo que es lo único que no me parece mal.

Y todo esto lo ha firmado la izquierda de verdad, ésa que gobierna aquí y que pretende controlar hasta las veces al día que voy al baño. ¿Por qué las mujeres seguimos siendo unas eternas menores de edad? Si la ley dice que puedo comprarla sin receta, es que puedo.

No creo que jamás la necesite pero, si me pasase algo así y acabase tan cabreada como estoy ahora, el siguiente paso después de, por fin, comprarla sería ir al juzgado de guardia a poner una denuncia. Porque aunque no os lo creáis, todo esto es ilegal.

martes, 4 de agosto de 2009

Ajoblanco

Almendras, harina de habas, ajo, aceite de oliva, sal, vinagre, pan, uva y agua.


Salí de casa, cerré con llave y recibí un mensaje en el móvil. Mientras esperaba el ascensor lo leí. No recuerdo que hice en ese momento pero mi siguiente imagen es dentro de casa, sentada en el suelo, con la espalda apoyada en la puerta, llorando y pataleando.

Después no pude recorrer los 816 kilómetros para ir a despedirme de ella. Ni los recorrí unos días antes.
Aún me pesa.

Han pasado muchos años, no sé cuantos, ni en que fecha exacta ocurrió.

Pero he hecho ajoblanco. Y seguiré probando hasta que sepa como el que ella hacía.

domingo, 2 de agosto de 2009

La bruja avería

Se ha roto el router y le estoy robando wi-fi al vecino. 100€
Se ha roto la cafetera expresso y tomamos café de sobre. 229€

Para todo lo demás..., ya no queda dinero para más, y todavía estamos a día 2.


martes, 28 de julio de 2009

Recuerdos de julio

Una mañana cerré los ojos a bordo de un columpio y volé. En cada descenso desaparecía la gravedad y a cada ascenso volvía a mí. A la vez ritmo e incertidumbre.

Acepté, por fin, que no se me da mal escribir. Resumí unos cuentos y me gustaron casi tanto los resúmenes como los cuentos.

Mis emociones estuvieron montadas en una montaña rusa para bebés.

Conocí gente interesante, de países interesantes. ¿Sabré mantener el contacto o haré como siempre?

Descubrí el porqué del color de mi piel. No es la melancolía, es la carencia de algo tan terrenal y poco romántico como el hierro.

Y estrené unos zapatos el día de mi cumpleaños.


domingo, 19 de julio de 2009

En resumen

1. Aprobé el nivel A de catalán. My tailor is rich. El meu sastre és ric.

2. Escuché el "Love Theme" de Nino Rota (de la película "Romeo y Julieta" de Franco Zeffirelli) en un viaje en los Cercanías de Barcelona. La primera (y probablemente última) vez que doy dinero a los músicos del tren. Me niego a pagar por que me hagan sufrir. Sólo pago por lo que me hace feliz. Y esos minutos fui feliz.


3. El día 12 de julio cumplí 35 años.

4. Tengo que cambiar los libros esos de la derecha. Vuelvo a dejarlos casi todos a medias.

5. Estado de ánimo inestable. Leí un libro que era un 2x1. Estaba en catalán y así practicaba. Hablaba del trastorno bipolar y así aprendía. Creo que el exceso de información no me sienta bien. Por muy bueno que fuese el libro.

6. No sé. Si se me ocurre algo más actualizaré y ya.

lunes, 22 de junio de 2009

Sábado, domingo, lunes

Ayer domingo fue la celebración del 50 aniversario de boda de mis "suegros". Ellos pertenecen a una generación que lo celebraba todo en domingo porque se trabajaba de lunes a sábado. Mi suegra, de niña, iba al colegio también los sábados. Mi suegro incluso trabajó gran parte de su vida de lunes a domingo en una fábrica.

Yo pertenezco a una generación que lo celebra todo en sábado.

Es una de esas cosas obvias que han cambiado en este país de las que no nos damos cuenta. Gracias V por enseñármelo.

martes, 16 de junio de 2009

Se parecen demasiado

La primera foto es de Pekín, la noche del 3 al 4 de junio de 1989. Yo tenía 14 años y fue mi primer encontronazo con un acontecimiento histórico real. Después llegaron la caída del muro de Berlín, las guerras de Irak y otros muchos pero ninguno me afectó tanto como aquel. ¿Sería por la edad?

La segunda foto es de ayer, 15 de junio de 2009, en Teherán. Se parecen demasiado.



Plaza de Tiannanmen, Pekín, China 4_06_1989


Teherán, Irán 15_06_2009

Han pasado 20 años, y dicen que 20 años no es nada. En ninguna de las dos revueltas se piden grandes cosas, ni siquiera grandes cambios en el estado. En Tiannanmen los estudiantes querían un estado parecido al que tienen hoy, un poco más de libertad personal. En Teherán una mejor gestión de la economía, más libertades individuales y menos restricciones en las relaciones con el exterior. Y que se respete el resultado electoral, claro. Casi nada. Y lo menos importante para algunos y mucho para casi todas, poder vestir con libertad.

Hoy me siento casi igual que entonces aunque un poco diferente. He perdido la fe en casi todo. Lo único que quiero es que por favor, no muera nadie más, aunque sé que eso es imposible.

jueves, 11 de junio de 2009

Círculo vicioso


Necesito un trabajo. Por el dinero y por mí, porque me siento inútil, porque estoy harta de dedicar todo mi tiempo a lo mismo, a hacer de Mari y a estudiar catalán.

Poner una lavadora, recoger la ropa del tendedor y tender la nueva, terminar con el cambio de armario, ir a la verdulería, limpiar el baño de arriba, hacer la comida y seguir estudiando para el examen del miércoles. Ése es mi trabajo de hoy.

Y necesito apuntarme a un curso intensivo de catalán este verano, 300'60 €. Y arreglar el coche viejo, si se puede, 200 €. Y quizá comprar otro, 15000 €.

Y necesito trabajar, para sentirme útil, para que mi madre acepte venir a verme.

Y necesito aprender catalán, para poder trabajar, para dejar de estudiarlo con tanta intensidad de una puta vez y poder simplemente disfrutarlo en el cine, en la tele o en una novela.

Y necesito tiempo sin trabajar para poder estudiar.

Y otra vez al principio.

domingo, 7 de junio de 2009

Sin palabras

Ayer se me olvidó la palabra útil. La semana pasada utilicé encuadernar en vez de empadronar. Sólo son dos ejemplos de lo que me ocurre cada día. Cada día.

En mi última visita mi nuevo psiquiatra (ciudad nueva, psiquiatra nuevo), me dio dos sorpresas, una buena y una mala. La buena es que opina que no necesitaré tomar las pastillas toda la vida, aunque quizá sí por temporadas largas de pocos años. La mala es que a él no le gustan las pastillas que tomo, prefiere el litio.

No tomaré litio, me niego. Jamás. Pero me gusta esa idea poder de dejar las pastillas, de poder encontrar de nuevo las palabras en mi cabeza cada vez que las necesito.

Dentro de una semana y media tengo un examen importante de catalán. ¿Qué hago? ¿Le explico al profesor que doy rodeos al hablar, no porque no me sepa las palabras, sino porque tomo unas pastillas que me las roban?