martes 3 de noviembre de 2009

El fin de una era

Y no es exagerado. Se acabó mi casa, mi cuarto, el suelo de mi cuarto...




Hace mucho, mucho tiempo hablé aquí de una pesadilla que había tenido. En ella me importaban más mis libros que que se derrumbara mi casa. Ahora mis libros están conmigo y no volveré a esa casa.

Este fin de semana he llorado y he hecho casi 500 fotos. Aunque sé que no la olvidaré nunca.